Los paraguayos son una de la frutas de hueso más exquisitas y nutritivas que la naturaleza nos ofrece, siendo los meses de junio, julio, agosto y septiembre aquellos en los que se encuentra disponible. Hermanos de melocotones y nectarinas -ya que se trata de una mutación natural del melocotón- tienen su origen en China y una forma más achatada que los anteriores. Durante este período estival el paraguayo es uno de los productos más señalados de Consorfrut y que ofrecemos a través de variedades como Mephistus o Sunflavour. Su cultivo es propio de las zonas más templadas de nuestro país, como Murcia y Aragón.

En lo tocante al aspecto físico o textura del paraguayo este se distingue por su piel aterciopelada, su sabor dulce y su color cálido, siendo de tipo carnoso y con semilla en el interior. Además de la forma achatada, se diferencia del melocotón en un sabor más intenso. Su elevado aporte nutricional es una de sus características más destacadas, ya que contiene altas dosis de vitamina C y de hidratos de carbono. Es habitual consumirlos frescos, pero también se usan como ingredientes en la elaboración de postres, tartas, helados, galletas o jaleas.

A continuación, revisamos sus propiedades organolépticas.

Propiedades organolépticas de los paraguayos

El paraguayo tiene un bajo contenido calórico, ya que 100 gramos de esta fruta contienen 45 kilocalorías. Mientras que hallamos 0,6 gramos de proteínas, destaca la presencia de 11,7 gramos de hidratos de carbono, que lo convierten en un alimento de gran aporte energético y recomendable para personas deportistas. Las grasas son bajas en esta fruta de hueso: solamente 0,2 gramos. También destaca sus importantes valores de fibra: 12 gramos.

Atendiendo a la presencia de vitaminas y minerales, los paraguayos destacan especialmente por la presencia de vitamina C: 7 mg por cada 100 g. También encontramos vitamina A (880 UI), 9 miligramos de calcio, 0,02 de magnesio, 0,05 de vitamina B2, y potasio.

Además de ser dulce y refrescante y aportarnos un montón de nutrientes, el paraguayo tiene un alto contenido en agua que contribuye a mantener los niveles de hidratación. De hecho, el 86% del total de su contenido es agua, pudiendo ser usado para suplir y complementar las necesidades diarias de líquido. Los minerales tienen gran cabida, ya que este producto contiene calcio, hierro, magnesio, cinc, selenio, sodio, potasio y fósforo. También contiene carotenos.

Paraguayo, una de las frutas más importantes del verano

Beneficios de consumir paraguayos

Los paraguayos son frutas que comparten numerosas propiedades nutritivas y características con el melocotón, desde el sabor a las facultades hidratantes y a la riqueza en carotenos, junto a las propiedades anticancerígenas y antioxidantes. Repasamos los principales beneficios de incorporarlos a tu dieta, además de tener una alimentación sana y controlar tu peso:

  • Óptimo funcionamiento de tu sistema digestivo: Tienen un efecto saciante -a pesar de ser un alimento ligero- y además, gracias a la presencia de caroteno, contribuyen a que tu tránsito intestinal funcione de forma adecuada. El paraguayo posee propiedades laxantes y contribuye a la salud de tu sistema digestivo al completo.
  • Bueno para la vista: Esta fruta previene la aparición de problemas como las cataratas, glaucoma y otras enfermedades del ojo gracias a su elevado contenido en vitaminas y minerales. También es muy beneficioso para la salud de tus encías y de tu piel. 
  • Combate los problemas de estrés y de ansiedad: El paraguayo tiene propiedades relajantes para el sistema nervioso y es una increíble fuente vitamínica que te ayudará a sentirte mejor.
  • Efectos positivos sobre el sistema inmunológico: Además, también actúa sobre la circulación sanguínea y te protege de enfermedades cardiovasculares.
  • Mantiene en estado óptimo tus huesos y cartílagos y te ayuda a absorber mejor el hierro: También interviene en la producción del colágeno y tiene potencial cicatricante.
  • Excelente para tu cerebro; Como muchas otras frutas, el paraguayo es excelente para tu memoria, la prevención del deterioro cognitivo y el buen rendimiento de la mente, puesto que es una fuente increíble de glucógenos.

Cabe destacar que para el consumo, selección y conservación de los paraguayos, rigen las mismas pautas que con los melocotones, siendo aconsejable elegir ejemplares que tengan un buen aspecto visual, -sin golpes, arrugas o manchas que indiquen que están excesivamente maduros-. Deben conservarse en la nevera cuando se encuentren en su punto o a temperatura ambiente cuando todavía están verdes. No conviene colocarlos unos encima de otros ni es aconsejable congelarlos.